Nos despierta el sol y nos damos cuenta de donde estamos.
Pasa el rato lentamente, y sabemos que tenemos que llegar a la escuela.
El sueño es constante.
Tampoco hay mucho que hacer.
Solo amanecer en la prepa con una amiga regañada y con la clase perdida.
Y una taza de café.
Alpiste
noviembre 05, 2007 | | . Día Pena
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